Iba muy tranquilo a buscar a mi esposa cuando comencé a percibir cierta vibración debajo del piso, acompañada de un zumbido preocupante.
Pensé que se trataba de un soporte/pata de motor o caja o semieje. Quizás algún ruleman de rueda.
Pero al llegar a mi hogar, dulce hogar, veo sobre el chapón cubrecarter un enchastre de aceite.
A esta altura de los acontecimientos mi presión arterial estaba a punto caramelo(por la calentura, digo). Me llamé a reflexión y traté de calmarme. A la mañana siguiente, levanté el auto, saqué el chapón y me encontré con esta imágen que les paso a relatar:
_en el carter de la caja de cambios se veía una rajadura de 5-7 cm de largo; y en el medio de esa línea sigzagueante un hermoso tornillo cabezón incrustado por su cabezota, abriendo la mencionada línea por donde se fugó toda la grasa de la caja._
En esos momentos pensé en que se volaron sincronizados, separadores y que sé yo que otra calamidad pudiera haber ocasionado la pérdida de fluido lubricante, tampoco sé cuantos Km andube en esas condiciones, lo que sí sé es que el pánico se apoderó de mi.
Saqué los 10 tornillos del carter de la caja, retiré esa tapa, y mandé a soldar la tremenda rajadura. Compré papel de juntas y fabriqué una junta porque no la conseguía.
Armé, coloqué Spira y recé, recé, recé muchísimo.
Puse en marcha y salí a probarlo.
Queridos amigos, debo confesar que aquel pánico que me atacó al ver ese maldito tornillo abriendo esa herida que pudo ser mortal para mi pobre y querida caja de cambios, se resistió a abandonarme a pesar de oir que la marcha era suave y no denotaba problema alguno.
Mis ruegos fueron atendidos, Gracias Dios, Gracias Chivo y como aporte, trataré de subir algunas fotos que tomé de la rotura.
Gracias a todos y aprovecho para desearle lo mejor para el año que comenzará en breve. Que tengamos una Navidad en Paz, Hasta pronto.








